Esta es mi historia.

Soy actriz por vocación, y hoy, por decisión. Aunque no pude dedicarme a la interpretación en mi juventud, nunca deje de soñar con subir a un escenario o ponerme delante de una cámara. A los 60 años he decidido convertir ese sueño en realidad. Aporto la experiencia de una vida llena de historias, emociones y aprendizajes, cualidades que enriquecen cada personaje que interpreto. Afronto esta nueva etapa con ilusión, disciplina, compromiso, autenticidad y pasión.